Puesto que el sol ha hecho acto de presencia, todos aquellos fistros pecadores de la comida han escondido el rabo entre las piernas y han reconocido sus errores, atracones o locuras comestibles que han cometido durante las navidades o durante ... las no tan navidades.
Adios a los molletes, las chichillas, las grasuras, los tocinitos y las carnes que sobran por todas partes. Hola espejo que a partir de hoy será el guia de nuestro sufirmiento.
Cuesta plantearse si realmente merece la pena pero, si. Es un esfuerzo que nos recompensará y tras el cual nos sentiremos más agusto y felices con nosotros mismos.
Por esto puedo prometer y prometo que voy a extremar la precaución durante mis degluciones para conseguir de mi cuerpo lo mejor posible.
FIRMADO: 90 60 90
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